|
Pensar que seremos capaces de resolver todos nuestros problemas sin ayuda alguna, sería prácticamente un pecado de orgullo.- Intentar hacerlo sin considerar las soluciones exitosas que otros emplearon para superar problemas similares, marcaría una muy baja capacidad de análisis.-
Por eso a veces - cuando vemos que un tema sencillo se complica innecesariamente - nos hacemos la pregunta del título.- Recientemente, en el marco de sus tradicionales Desayunos de Trabajo, A.D.M. (Asociación de Dirigentes de Marketing) convocó a connotados técnicos compatriotas, a discurrir respecto al tema de las "Tecnologías para el Uruguay que se viene", con una nutrida concurrencia entre la que circunstancialmente nos encontrábamos algunos integrantes de nuestra Asociación del Comercio Automotor.- Todas las exposiciones fueron interesantes, pero particularmente lo que más nos movió al análisis fue la del Sr. Ing. Enrique Baliño (Ingeniero en Sistemas graduado en la Universidad de la República en Uruguay, con educación ejecutiva en áreas de gerencia en Universidades de Pensilvania y Nueva York, con dilatada actividad en puestos gerenciales de máxima responsabilidad a nivel nacional e internacional, que actualmente dedica gran parte de su tiempo a trabajar pro bono en organizaciones sin fines de lucro y es miembro y socio de empresas de telecomunicaciones y consultoría en estrategia y gerencia de empresas.- En el marco de su conferencia - el Ing. Baliño que proclama y argumenta con mucha solidez el concepto de que la mayoría de las veces, las limitantes no son económicas o técnicas, sino mentales y políticas - ejemplificó su postura con la descripción de cómo en apenas 15 años, una nación como Irlanda (de características muy similares a nuestro Uruguay), logró pasar del puesto 145 al número 15 entre los lugares elegidos para invertir y hacer negocios.- Obviamente la idea en nuestro editorial de hoy, no es profundizar en los cambios que Irlanda procesó para convertirse en uno de los países de mayor ingreso per cápita de la Comunidad Económica Europea, sino en destacar uno de los cuatro aspectos en que se basó su cambio: "La Reforma del Marco Legal" (los otros tres fueron la reforma de la ley laboral, la reforma del sistema impositivo y la reforma del sistema educativo).- Y aquí llegamos al punto, en que ingresamos al tema particular al que queremos referirnos.- Durante muchos años se permitió la importación a Uruguay de motores diesel usados / reacondicionados, prácticamente sin control alguno, destinados en su inmensa mayoría a remotorizar automóviles de pasajeros y utilitarios livianos originalmente equipados con propulsores a gasolina.- Si bien en determinado momento se intentó frenar tímidamente esa corriente de piezas usadas, aplicándole una carga impositiva que antes no tenían, la diferencia de costos operativos que proveían los mismos a sus usuarios por la diferencia en el precio de los combustibles, llevó a que cruzaran frontera más de 40.000 unidades que engrosaron el parque diesel circulante.- Como es sabido, hoy día se pretenden incorporar nuevas y mayores regulaciones para prohibir la venta de vehículos a gas oil, por lo que era menester atacar también la venta de motores diesel usados.- Y así se hizo, incorporando a la reciente Ley de Reforma Tributaria en su Artículo Nº 37, la frase "Quedan prohibidas la conversión de cualquier tipo de motores de ciclo Otto (nafteros) a motores de ciclo Diesel (gasoleros), la importación de motores de ciclo diesel y la importación de "kits" de conversión de motores".- ¡Fue peor el remedio que la enfermedad!.- ¡A partir de la promulgación de dicha la ley, no se puede importar ningún motor diesel a Uruguay!.- ¡Ni usados, que es lo que concretamente se pretendía impedir.... ni nuevos!.- Por lo tanto desde ese momento quedaron totalmente truncas, las más que necesarias importaciones de motores diesel cero kilómetro de cualquier tipo.- No sólo para automóviles de pasajeros (destinados por ejemplo a la reparación de siniestros o a sustituciones en garantía), sino también para camiones, ómnibus, utilitarios, generadores, tractores, lanchas y cualquier otro uso que requiera un motor diesel para operar.- Lógicamente y casi de inmediato, se constató que la nueva regulación era más perjudicial que beneficiosa y rápidamente se pretendió mejorarla.- Con nuevas regulaciones.- Para ello se incorporó otro Artículo a la Ley de Rendición de Cuentas, "tratando de decir más o menos, que lo que se había dicho no era lo que se quería decir".- Por supuesto mayores problemas.- Ahora y desde la promulgación de esta otra Ley, la prohibición no es total, sino parcial..... pero debe ser reglamentada por el Poder Ejecutivo para cada caso (algo que todavía no ocurrió).- Más trámites, más demoras, más pérdidas.- Hoy por hoy, si un flotista cualquiera quiere tener un motor diesel en stock, para atender con mayor celeridad una falla en uno de sus vehículos, ¡no puede hacerlo!.- Da lo mismo que sea un transportista público de pasajeros, de carga o que brinde servicios de emergencia móvil - por nombrar a los más evidentes - si rompe no puede sustituir, sino que tiene que desmontar y reparar, con el consiguiente aumento de costos y pérdida de tiempos.- Hoy por hoy, si alguien invirtió en montar una empresa productora de grupos electrógenos, no puede hacerlo porque no está habilitado a importar la mitad del producto.- Hoy por hoy, si un astillero quiere desarrollar la construcción de una embarcación, más vale que le coloque un motor a gasolina, porque sino nunca zarpará.- Y hay muchos otros ejemplos seguramente.- Por ello volvemos a las reflexiones del Ing. Baliño y en particular a una frase de Darwin que empleó para cerrar su alocución: "no es la especie más fuerte la que sobrevive, sino la que tiene la mejor y más rápida adaptación al cambio".- Algo que aparentemente a nosotros nos cuesta tanto.- Los demás.... ¿Cómo hacen?.-
|