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La frase sonó como un latigazo - pronunciada con un gran dejo de impotencia por un relator deportivo de nuestra televisión -
apenas terminado el último partido por las eliminatorias.- Y desde nuestro punto de vista, fue la expresión más cabal de la desesperanza que campeaba en la mayoría de quienes habíamos presenciado el encuentro.- Días después, la misma frase volvió a ser repetida en otros programas y una vez más pudimos comprobar que para muchos sintetizaba mejor que cualquier otra, la triste verdad de lo que había ocurrido en el terreno de juego.- Otros prefirieron centrarse en cómo se había jugado y con un encare - que a esta altura no sabemos en qué se basa - conjeturaron que jugando siempre así.... seríamos poco menos que campeones.- Pero la realidad de los hechos - que siempre es porfiada - lamentablemente indica que si seguimos haciendo lo mismo, los resultados seguramente serán los mismos.- Y ya van... ¿cuántos desengaños?.- Lógica pura, ¿verdad?.- Obviamente el comentario deportivo no es nuestro oficio, ni para ese fin nos ha sido cedido este espacio, pero el "infortunio" de marras nos da paso a otra reflexión bien importante, que nos permitirá entrar en el tema que queremos desarrollar hoy.- Los uruguayos tenemos arraigado el concepto, que lo que se premia es el esfuerzo.- Y no debería ser así.- ¡Lo que realmente importa es el resultado!.- Por ello lo que se debe alabar, lo que se debe celebrar, lo que se debe premiar, es el resultado.- Y por eso mismo nuestro oponente festejó con razón, a pesar de no haber jugado bien.- Debían alcanzar un resultado y lo lograron.- Nosotros no fuimos capaces de hacerlo, a pesar de que "jugamos como nunca".- Gente más capaz que nosotros - a quien ya hemos citado en este mismo espacio - lo ha dicho con meridiana claridad: "Se paga el resultado.- El esfuerzo se aprecia, se necesita, es importante.- Pero lo que cuenta es el resultado y los uruguayos no estamos acostumbrados a que nos juzguen por resultados, a que nos midan, a que nos pongan objetivos".- Hace años, leímos otro comentario en el mismo sentido.- Quien lo redactó se cuestionaba con razón: "¿Cuál es mejor empleado?.- ¿Aquel que trabaja denodadamente ocho, nueve o más horas por día, sacrificando sus tiempos personales en aras de conseguir completar su tarea?.- ¿O aquel que en menos de lo que dura su jornada habitual, lo hace y dispone del resto del tiempo para organizarse mejor, sin necesidad de hacer nunca una hora extra?".- ¡Parece mentira, pero en el análisis de la fuerza laboral, en general están mejor conceptuados los primeros que los segundos!.- Y ello se nota en el debate casi infinito que enfrentamos los integrantes de nuestra Asociación del Comercio Automotor del Uruguay, en materia de racionalización de la normativa que regula al sector.- Vemos que se analiza, se propone, se cambia, se debate, pero al final de cuentas - la mayoría de las veces - no se toman decisiones definitivas.- Mucho esfuerzo y poco resultado.- ¡Como en las eliminatorias!.- Veamos un ejemplo concreto de estos días, posiblemente cargado de buenas intenciones y seguramente de bastante esfuerzo, pero de nuevo con muy pocos resultados.- Al menos positivos, que es lo que importa.- El reciente Proyecto de Ley presentado por el Poder Ejecutivo, que de aprobarse permitiría la importación de vehículos usados por parte de uruguayos residentes en el exterior, que se propongan regresar al País cumpliendo con las exigencias del Artículo 6 del Decreto 290 / 90.- Meses de "esfuerzo" de muchos actores, "resultaron" en la promulgación de la Ley Nº 17.887 en Agosto de 2005, prohibiendo por 48 meses la introducción a nuestro territorio de vehículos usados.- Si, se entendió bien.- Todo aquel esfuerzo, fue para lograr una Ley transitoria por sólo cuatro años.- Y ahora, no conformes con la inseguridad jurídica que ello sigue entrañando para las inversiones del sector - en lo que algunos han dado en catalogar peyorativamente como un Proyecto de Ley con nombre y apellido - porque además es retroactivo e incluye a quienes sin sustento legal ya se les autorizó a importar camiones usados recientemente, de nuevo se vuelve a querer enmendar la plana.- Resultado, los esfuerzos.... nuevamente no dieron resultado.- Valga la redundancia, como se dice habitualmente.- Lo peor, es que parecería que no se midieran las consecuencias de lo que se plantea.- Y nos preguntamos, ¿qué sucedería si un uruguayo que decida repatriarse, pretende importar como parte de sus bienes una flota de 30 unidades usadas, para dar un ejemplo cualquiera?.- ¿Se le permitiría hacerlo y pasar a competir olímpicamente con ventajas, frente a todos aquellos que han permanecido en nuestro territorio, sufriendo las vicisitudes de los últimos años, abonando sus impuestos, invirtiendo acá y enfrentando la adversidad regional?.- Recordemos que esto ya se intentó hacer hace algunos años, así que no estamos viendo fantasmas.- ¿Tienen más derechos los uruguayos que decidieron emigrar, que aquellos que decidieron permanecer acá?.- Al fin y al cabo unos podrían importar vehículos usados y los otros no.- ¿No se estará promoviendo "la admisión temporaria de uruguayos", que una vez cumplido el usufructo económico de la importación de las unidades usadas, vuelvan a emigrar?.- ¿Y que pasa con la seguridad en el tránsito, con esos productos?.- ¿Y con la contaminación ambiental?.- ¿Y con la trazabilidad del origen de los mismos?.- Etc., etc, etc..- ¿Porqué cada vez que se va a proponer algo de este tipo, no se actúa en conjunto y al menos se le pregunta su opinión a quienes operan habitualmente en el sector?.- ¿No sería mejor?.- Otro periodista deportivo - de dilatada trayectoria en nuestro País y merecido respeto - auguró hace un tiempo un negro porvenir para nuestro principal deporte, con otra reflexión cargada de impotencia igual a la que da título a este editorial.- Dijo: "Estamos condenados.- El futbol es un juego de equipo.- Uruguay no sabe pasar la pelota.- Por lo tanto no puede jugar en equipo".- Ojalá nos demos cuenta de lo elemental y dejemos lo accesorio de lado, para que empecemos a jugar en equipo, para que los resultados puedan ser alcanzados con menor esfuerzo y para que "no perdamos como siempre".-
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