logo

HOME HOMEMAPA DEL SITIO MAPA DEL SITIO
domingo, 05 de septiembre de 2010HOME arrow NOVEDADES arrow ¿PROTECCION O LIBRE COMERCIO?

¿PROTECCION O LIBRE COMERCIO? Imprimir E-Mail
martes, 08 de junio de 2010
Es evidente que la pregunta que da título a nuestro editorial de hoy no es novedosa.- Tampoco podemos decir que esta sea una disyuntiva de reciente aparición, ya que desde muchos años a esta parte otros antes que nosotros se plantearon, analizaron, opinaron y debatieron extensamente y con conocimiento profundo respecto a dicha alternativa.-  

Tal es el caso por ejemplo de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Uruguay, a la que pertenecemos como gremial y la Sra. Ec. María Dolores Benavente.- Sin embargo las recientes informaciones que se difundieron en los medios de comunicación, respecto a que "el Poder Ejecutivo comenzará a trabajar en breve con las primeras cadenas industriales junto a empresarios y trabajadores de cinco sectores, para ir definiendo las medidas que ayuden a mejorar la coyuntura de cada uno de ellos", vuelve a ponerla sobre el tapete.- Obviamente el tema nos ocupa.- Porque dentro de estos cinco Consejos Sectoriales que se mencionan, se encuentra incluido justamente el sector que integramos las empresas de la Asociación del Comercio Automotor del Uruguay.- Y también nos preocupa.- Porque como se recordará - en nuestra anterior entrega y opinando sobre el reciente aumento de la Tasa Global Arancelaria - prometimos seguir analizando las consecuencias de la protección a la industria nacional que se ha venido aplicando a través de las diversas administraciones y que ha desembocado en que los ciudadanos de nuestro país tengamos el dudoso honor de ser quienes abonamos los impuestos más altos de toda América, cuando de adquirir un producto automotor se trata.- Por si lo dicho fuera poco, el propio estatuto vigente que nos rige define la ocupación y preocupación que esta temática debe merecernos.- Efectivamente, uno de los artículos que fijan nuestros principales cometidos como asociación, indica la necesidad de "promover el desarrollo de las actividades vinculadas con el comercio automotor referidas a la fabricación en el país de partes y piezas afines al sector, evaluando el valor agregado y mano de obra nacional, procurando evitar que estos hechos constituyan un encarecimiento del precio de los mencionados productos".- Mientras tanto, otro de dichos artículos sentencia que "debemos reconocer como uno de nuestros fundamentos rectores de actividad, la libertad de comercio".- Lo dicho.- Ocupación y preocupación, claramente establecidas desde nuestra propia génesis como institución.- Si bien el desarrollo de las exportaciones y la utilización plena de la capacidad de producción existente en el país son objetivos compartidos y apoyados por A.C.A.U., sostenemos desde siempre que las decisiones sobre incentivos a la inversión, producción y exportación, así como los términos de negociación externa, deben definirse siempre en el marco de una estrategia sectorial que contemple a todos los que participamos de ella.- Este llamado a definir medidas para las referidas cadenas industriales, puede ser si nos convocan, una excelente oportunidad para que brindemos nuestro aporte y experiencia tantas veces ofrecidos, para tratar de incidir favorablemente en las decisiones que se tomen a nivel gubernamental, permitiendo con ello generar políticas beneficiosas para el medio en que actuamos.- Sin perjuicio de otros estudios y tal como bien lo ha resumido uno de nuestros colegas asociados, entendemos que se debe trabajar en tres grandes campos: a) La generación de auténticas auto-partes nacionales a ser exportadas o integradas a las producciones locales.- b) Favorecer aquellas tendencias de alta tecnología orientadas a disminuir el impacto ambiental y el uso de energías renovables.- c) Promover la homologación de los vehículos a ser importados o producidos en plaza, de forma de asegurar a los consumidores las prestaciones mínimas aceptables en cuanto a normas internacionales de seguridad certificadas.- Lo que no puede hacerse con esta iniciativa, es una vez más establecer ventajas específicas para determinados actores, sin tener en cuenta el conjunto del sector y la sustentabilidad de su desarrollo.- No se deben repetir los efectos perjudiciales sobre la economía y los consumidores en general - producto de políticas del pasado - que no promovieron la competitividad ni la calidad de la gestión comercial.- Políticas estas que generaron la actividad industrial casi que exclusivamente en dependencia de mayores subsidios - nunca relacionados con el real valor agregado - con la consiguiente introducción a la plaza de distorsiones y mayores costos, que sin ningún lugar a dudas se trasladaron en forma directa a los compradores uruguayos de vehículos y a partir de éstos a los costos del transporte, que afectan a toda nuestra sociedad.- Esta iniciativa gubernamental es bienvenida, si se transforma en el punto de inflexión para que de una buena vez por todas partamos a la búsqueda de una industria nacional automotriz genuina, sustentada en su propia competitividad, productividad y calidad de gestión empresarial, en vez de basarse en apoyos artificiales y en las particularidades del menor contenido local exigido a los productos ensamblados en Uruguay.- Los consumidores nacionales no debemos seguir transfiriendo recursos adicionales a los que hoy ya volcamos, en aras de favorecer a un subsector - que sin desconocer su importancia como generador de cierto nivel de empleo - dependió siempre de incentivos extraordinarios que hasta ahora tras más de treinta años de aplicación, no resultaron suficientes para alcanzar su consolidación.- Recientemente en la inauguración de una planta de ensamblado en el Departamento de San José, uno de los oradores previos al tradicional corte de cinta se refirió al subsidio que reciben este tipo de actividades industriales, defendiéndolo con el argumento de que el Estado no pone dineros para ello,  porque los ingresos por concepto de aranceles a la importación que se recaudan, son mayores que los que se vuelcan.- Lamentablemente olvidó mencionar que si bien es cierto que el gobierno no pone recursos, dichos aranceles los pagamos todos los ciudadanos cuando adquirimos un vehículo, sea del origen que sea.- Como muestra de todo lo que decimos y de lo que no queremos que se repita (seguramente el gobierno tampoco lo desea), hay una imagen clara que posiblemente perdura en la retina de la mayoría de nuestros conciudadanos.- Y es la de la anterior fórmula presidencial - hace un poco más de cinco años durante su ceremonia de asunción del mando - trasladándose desde el Palacio Legislativo hacia la Plaza Independencia en un vehículo de origen indio que se había empezado a ensamblar recientemente en nuestro país.- Todo un símbolo respecto a la voluntad manifiesta del Poder Ejecutivo de apoyar una vez más nuestra "incipiente" industria nacional automotriz.- Proyecto este que como ya se sabe y como muchos otros ejemplos del pasado sustentados sobre bases endebles, que merecieron el aporte de toda la sociedad para su concreción, en apenas tres efímeros años ya no tuvo prácticamente más andamiento.-

 
Siguiente >

 

 

 ACAU Asociación del Comercio Automotor del Uruguay Rincón 454 Of. 419   
11000 Montevideo - Uruguay Tel./Fax: +598 (2) 916 4440
Diseño + Desarrollo: Anahid Hagobian